jueves, 18 de noviembre de 2010

Los gnocchi de Botticelli



Sandro Botticelli, llamado en realidad Alessandro di Mariano di Vanni Filipepi, fue uno de los más grandes pintores del cuattrocento italiano. Protegido por la familia Medici desde muy joven, pintó bajo su mecenazgo los cuadros más representativos del Renaciomiento, trabajó con los artistas más famosos de la época e incluso aportó sus propios frescos a la famosa Capilla Sixtina.


Autorretrato incluido en su "Adoración
de los Reyes".
Nació en Florencia, el último de cuatro hermanos. Su hermano mayor, Giovanni, lo acogió como aprendiz de orfebre y a los catorce años ingresó en el taller de Fra Filippo Lippi. Adoptó con tanta maestría las enseñanzas de su maestro que aún hoy muchas de sus obras siguen teniendo una autoría incierta y a la muerte de este heredó su taller.


Sus obras se caracterizan por ser muy dibujísticas, las figuras poseen contornos muy lineales muy bien definidos, con alto contraste entre luz y sombras y compuestas como en bajorelieve, moldeadas y suaves. 


En 1475, teniendo ya su taller y siendo célebre partícipe del gremio de pintores de San Lucas, fue llamado por primera vez por los Medici. A su cargo pintaría sus obras más notorias. 


El nacimiento de Venus
1484-1485. Temple sobre lienzo. 172,5 x 278,5 cm. Galería de los Uffizi. Florencia. Italia.


Alegoría de la Primavera
1495. Temple sobre tabla. 62 x 91 cm. Galería de los Uffizi. Florencia. Italia.

Fundía con éxito temas cristianos y paganos, era seguidor del neoplatonismo y  del esteticismo como un elemento trascendental de su arte. Sus pinturas estás llenas de significados y alegorías complejas que reflejan perfectamente el carácter inquieto y humanista de la época.

Anunciación
1489. Temple sobre tabla. 240 x 235 cm.
Galería de los Uffizi. Florencia. Italia.




Virgen del libro
1483. Temple sobre tabla. 58 x 39,5 cm.
Museo Poldi Pezzoli de Milán. Milán. Italia.


Cuando volvió de Roma, después de ser llamado por el Papa Sixto IV para pintar algunos de los frescos laterales de la Capilla Sixtina, como buen intelectual que era, se preocupó en ilustrar fragmentos de la Divina Comedia de Dante e incluso formó parte del comité que decidía el aspecto final de la fachada de la catedral florentina.

Calumnia de Apeles
1495. Temple sobre tabla. 62 x 91 cm. Galería de los Uffizi. Florencia. Italia.

Se dice que Sandro tenía horror al matrimonio, no se le conoce ninguna amante concreta, por eso desde joven aprendió a cocinar con mucha maña, algo no muy usual en los hombres de su época. Su gran amor eran los quesos, no las mujeres y era de los que opinaban que los quesos, cuanto más fuertes, mejor.

En algunas de sus cartas a su hermano Giovanni, habla de la elaboración de su plato predilecto: los zanzarelli con queso azul. Hoy en día, a los antiguos zanzarelli se les conoce como gnocchi. Atreverse a trabajar con un ingrediente tan nuevo como la patata, recién descubierta en América, era en la cocina del Renacimiento algo revolucionario.

Aquí está su receta íntegra, pero señalo que muchas veces nuestro maestro no tenía tiempo para preparar las patatas entre cuadro y cuadro, (aprovechar las horas de luz era muy importante) y no dudaba en comprarlos por encargo a algún molinero o vecino para luego dedicarse sólo a la salsa. Podéis seguir su ejemplo si como él teméis que se os seque la pintura! :)


INGREDIENTES:


Para los gnocchi:

1 kilo de patatas
300 gr. de harina
1 huevo
Sal


Para la salsa de queso azul:

200 gr de queso azul
1 chorrito de nata para cocinar
pimienta y o nuez moscada al gusto







PREPARACIÓN: 

Para los gnocchi:

Lavar las patatas y hervir en abundante agua unos 25 min. hasta que estén tiernas.

Escurrir y dejar enfriar. Quitar la piel de las patatas y machacarlas haciéndolas puré.

Sobre una superficie de trabajo enharinada mezclar las patatas con la harina y con el huevo, haciendo un volcán para unificarlo todo bien. Amasar hasta conseguir una pasta homogénea. Formar con la pasta canutillos de 1,5 cm de grosor aproximadamente y cortarlos en trocitos. 

Terminado este proceso con toda la pasta, se cuece en agua abundante hasta que los gnocchi floten, entonces se pueden escurrir y estarán listos para comer una vez vertida la salsa por encima.


Para la salsa de queso azul:

Cortar el queso en trozos medianos y calentarlos a fuego medio en una sartén, junto con un chorrito de nata, removiendo hasta que se disuelva todo por igual. La nata puede mezclarse al gusto, dependiendo de si se quiere una salsa más espesa o más líquida. 

Puede añadírsele una pizca de pimienta y o nuez moscada si se desea.







Si quieres saber más sobre Botticelli no te pierdas:

Su vida
Su obra

Y si quieres saber más sobre gnocchi pásate por:

Su esencia
Su origen
Más recetas




Las obras de Botticelli estaban tan cargadas de significado que incluso el fanático religioso Savonarola vio en ellas un peligro moral y algunas de éstas acabaron en la Hoguera de las Vanidades. El pintor acabó sus días viviendo en la pobreza extrema, ayudado por algunos de sus protectores y murió el 17 de mayo de 1510. El único heredero artístico digno de su ejemplo fue Filippino Lippi, el hijo de su antiguo maestro.


Detalle de la Virgen de la granda

8 comentarios:

isabel dijo...

. Bravo !!! (Aplausos)
Me encanta.
Este verano estuve en Florencia, no me extraña que haya síndromes sólo respirando aquel aire...
Caminar por el corredor vasariano es casi levitar.
Es magnífico tu blog, me chifla.
No por nada soy historiadora del arte...
Te sigo encantada. Te mereces veinte premios.
Besos

J. dijo...

Hola! Que de tiempo sin saber de ti. Ye echaba de menos tus post ilustrados y siempre interesantes. Te diré que no se que me gusta mas, si los gnocchi, el queso aszul, o Sandro Boticcelli. En marzo de este año, finalmente cumplí mi sueño de viajar exclusivamente a la Toscana unos 8 días. Se me hicieron muy cortos, la verdad. Ya conocía Florencia de una visita anterior, y ya había tenido la ocasión de sentarme tranquilamente a ver, en la "Galleria degli Uficci" el maravilloso e indescriptible cuadro "la nascita di Venere". Sinceramente, y aunque me prarece qu la primavera es un cuadro magistral, el que mas me asombró fue ese inmenso lienzo con la Venus... Sencillamente magistral. El viaje dio para mucho, y se vieron cosas magníficas, las tumbas Mediceas, el David, Santa María dei Fiori, los Uficci, el Bargghelo, pero sin duda, ese fue uno de los momentos clave. La receta me ha encantado.

TIA NUNA dijo...

Qué post tan bueno, me parece muy interesante saber qué les gustaba comer y cocinar. Sigue haciéndolos estoy enganchada.

Me encanta Botticelli (para mí uno de los grandes) y los gnocchi son deliciosos, pero los quesos fuertes debe ser que no los tolero bien, así que los haré con nata y queso suave, siguiendo esta buenísima receta.

Muchísimas gracias MEME.

Juana dijo...

Tienes un blog maravilloso!, te voy a enlazar en el mío para no perderme tus posts!!!
Ha sido todo un placer encontarte!!!
Besitos!

Javier Sarmiento dijo...

Me encanto este, tu blog, parece y es la perfección de elementos que me agradan y gracias por presentarlo de esta manera, eso sí es de artistas y no todo los días se ve algo igual.
Realmente agradecido y fielmente seguire mirándolo, se que puedo aprender en demasía de aquí. Un saludo cordial desde Argentina y nuevamente, un placer.
Javier

Virginia dijo...

NO ME PUEDO CREER LO QUE HE ENCONTRADO EN TU BLOG!!!!!!!!!!!!! Soy historiadora del arte y apasionada de la cocina, a si que imaginate como me ha sorprendido encuntrar un blog que aune las dos cosas que más me apasionan en la vida. Desde ahora soy un fiel seguidora tuya! Mucho animo en esta nueva aventura que me ha impresionado.

Carlota dijo...

Que interesante y bonito blog tienes, acabo de descubrirlo gracias a menú del día y voy a leer alguna entrada más, Saludos de Carlota

Miss Migas dijo...

¡Oh! Con esto sí que me has conquistado, es realmente maravilloso!